El Rincón de Pensamientos, es un lugar donde dejamos volar nuestra imaginación...No existen barreras para soñar, opinar y disfrutar...
lunes, 29 de octubre de 2012
"Miradas en la noche"
Para mi era la noche ,y lo fue. Mi estomago me decía que tal vez, solo tal vez, te volvería a encontrar. Y mi estomago no se equivoco.
Curioso, ni una mirada a los ojos, pero ambos sabíamos de la presencia del otro en esos pocos metros cuadrados. La casualidad quiso que, cuando nos miráramos, y eso que fueron muchas veces en esas pocas horas, ninguno de los dos miraba para el otro .Tal vez eso fue lo mejor para los dos, que nuestras miradas no se encontraran. Mis ojos no se encontraron con los suyos, pero los suyos si se encontraron con mi pelo, mi cuello, mis hombros y mi boca, igualmente los míos se encontraron con todo su ser. En todo momento note su mirada, y eso fue lo que me acobardo a no mirarle cuando el lo hacia.
Me arrepentí muchísimo, pero fue lo justo para los dos, porque a pesar del tiempo,….
A pesar del tiempo, sigo pensando que ha sido el error mas grande de mi vida, El error
que mas anhelo, el que mas pienso, y tal vez, solo tal vez, al que mas quiero. Pero eso nunca lo ha sabido, y tal vez nunca lo sabrá. Lo se, soy cobarde ,lo admito, pero no soy la única, así que supongo que esta cobardía no es mala.
Ahora toca volver a esperar, le esperare, aunque no le vuelva a ver, aunque no nos volvamos a mirar, me conformo con notar su presencia y su mirada por unas horas,me conformo con saber que por un momento hemos respirado el mismo aire de la misma habitación…. Será lo único que compartamos, pero el será como se dice….El aire que respiro...
(Anónimo para el Rincón..." 29-10-2012
jueves, 18 de octubre de 2012
lunes, 15 de octubre de 2012
“Perdóname, por que he pecado”
“Perdóname, por que he pecado”
La tormenta se acercaba. Las oscuras nubes
negras asomaban por el valle, y el frio erizaba cada centímetro de mi cuerpo,
excitando a su paso los pezones que cada ves se ponían más firmes y tersos.
Las gotas caían por mi frente, y la
seguridad en cada paso que daba se reflejaba en el taconeo sobre aquella acera
de suelo húmedo y resbaladizo.
Las campanas replicaban una y otra vez
avisando que la Santa Misa estaba a punto de comenzar. Me refugié en aquella
catedral de paredes grises y grandes vidrieras azuladas.
La lluvia me había dejado empapada. El
maquillaje oscuro de mis ojos, se había corrido por las mejillas, y el aspecto
era de pena.
Miré de un lado a otro y ninguna
presencia parecía estar bajo la atenta mirada de aquellos santos que rodeaban
los altares.
Unos pasos se deslizaban por aquel
parqué, y un apuesto y joven sacerdote, saludaba.
Invitándome a pasar a la sacristía para
arreglarme un poco, noté como la mirada de aquellos ojos verdes querían
descubrir los pezones que se escondían firmes bajo la blusa de seda, húmeda y
fría.
Las manos de aquel enviado del Señor para
seguir su camino, se deslizaron por mis hombros, marcando cada parte de mi
silueta; llegaron a la cintura, y subieron de nuevo hasta encontrarse con mis
pechos.
No intenté oponerme en ningún momento, y
los botones se desabrochaban al paso de las caricias de aquel moreno de ojos
verdes.
Sonrisa tímida y sensual, y labios carnosos
y placenteros, se dejaban seducir por aquellos pechos descubiertos.
Lentamente bajaba mordisqueando mi
vientre, hasta llegar al vaquero, que con suavidad y cierto erotismo iba
quitando.
Salimos de aquel cuartucho lleno de
rosarios, y tan solo con los tacones cubriendo mis pies, me tumbo sobre el
altar que presidía aquella catedral.
Los truenos y relámpagos iluminaban cada
movimiento de nuestros cuerpos.
Bajo aquellas telas se escondía el cuerpo
sediento de placer de un hombre dispuesto a derrochar toda la lujuria que
llevaba reservada todo este tiempo.
Abrió mis piernas, y el calor de su sexo
se adentraba en mi, los tacones se aferraban a sus nalgas y aquellas manos que cada
día repartía el cuerpo de la Gloria,
apretaban los pechos sedientos de nuevas sensaciones.
Los movimientos de mi cintura le
excitaban aún mas, y aquellos dientes perfectos mordisqueaban cualquier poro de
mi cuerpo.
Besando con ternura mi espalda, llegó
hasta el ombligo de mi oído, y bordeó mi cuello con un rosario de cuentas
negras.
Al replique de las campanas, mi cintura se contoneaba partiendo de la
catedral por el pasillo que una gran alfombra roja cubría, y la rueda de fuego
que se escondía bajo el manto de unos votos, comenzaba su homilía gritando a
los cuatros vientos… “Perdóname Señor,
por que no siento que he pecado…”
EL RINCON DE PENSAMIENTOS
15-10-2012
sábado, 13 de octubre de 2012
"Confesiones de mi amor por ti"
Se lo mucho que pierdo si te confieso mi
amor; y aun así, creo que me atrevo a asumir ese riesgo de tener que echar de
menos a la persona que no se despega de mi pensamiento día y noche.
La frialdad de aquellos besos perdidos
por el cuerpo desnudo bajo el sol isleño, se perdieron cuando el cálido aroma
de todo tu ser se desvaneció por mi cuerpo.
Embriagada por la confusión y aterrada
por tus reacciones, no miré el precipicio y traté de lanzarme sin miedo a caer…
Tu reacción no se dejó esperar, y en tan
solo unos segundos la lujuria de una noche se convirtió en un amargo recuerdo.
Se lo mucho que pierdo, si te confieso
que el roce de mis manos recorriendo tu espalda, sienten algo más que un
cuerpo; y que la mirada que se pierde en tus ojos, es más que la de una joven
con ganas de placer.
Sé que te perdería, de cualquiera de las
maneras que podría tenerte, si confieso que al final, me he enamorado de ti; de
la sonrisa pícara, los desplantes que tanto me molestan, las caricias de tus
manos, la mirada confusa e incluso me he enamorado, de tu particular forma de
no querer entenderme cuando no compartimos cama…
No pretendo que me comprendas, ni espero
palabras de frialdad; no pretendo perderte, pero ni siquiera pretendo que me
correspondas… Lo único que arroparía cada parpadeo que lleva consigo la eterna
lágrima cargada de ilusiones, es que me dejarás amarte a mi manera, adorando
tus defectos y cayendo ante tus debilidades…
Déjame que te quiera, tan solo para
susurrarte una última vez, aquello de… “tengo ganas de ti.”
EL RINCON DE PENSAMIENTOS 13-10-2012
viernes, 12 de octubre de 2012
"Desnúdame" (No fruto del Rincón)
Ven a navegar por mi cuerpo desnudo,
con tus manos ardientes de pasión
descubre mi sensibilidad
y ahógate en mis ríos de ansiedad.
con tus manos ardientes de pasión
descubre mi sensibilidad
y ahógate en mis ríos de ansiedad.
Recorre cada parte de mi cuerpo,
que deseoso está de ti
estremécete y entrégate
que tu excitación me hace desmayar.
que deseoso está de ti
estremécete y entrégate
que tu excitación me hace desmayar.
Acaríciame lentamente,
hazme resurgir
rodea mi cintura,
bésame con locura,
hazme delirar,
enrédate en mi cabello rizado
y no me dejes nunca escapar.
hazme resurgir
rodea mi cintura,
bésame con locura,
hazme delirar,
enrédate en mi cabello rizado
y no me dejes nunca escapar.
Mírame a los ojos
mientras tus manos siguen recorriendo mi cuerpo
encuentra mis oscuridades
y navega en ellas sin recelos.
mientras tus manos siguen recorriendo mi cuerpo
encuentra mis oscuridades
y navega en ellas sin recelos.
Déjame sentir tu firmeza
que provoca jadeos y suspiros sin frenos ni esperas.
que provoca jadeos y suspiros sin frenos ni esperas.
Ámame esta noche amor,
que necesito hoy sentirte dentro de mi
y disfrutar lo nuestro
como cada noche se vuelve éste...
nuestro tan esperado encuentro.
que necesito hoy sentirte dentro de mi
y disfrutar lo nuestro
como cada noche se vuelve éste...
nuestro tan esperado encuentro.
Colaboración de Emma
México
México
miércoles, 10 de octubre de 2012
"Mujer bandolera"
No podía permitirse el lujo de ser la
joven, adorable y romántica que caía en el olvido de los hombres cuando ellos
le robaban su corazón.
Tan solo, el paso de una mirada que tanto
gustaba a su alma, bastó para que la dulzura se convirtiera en la frialdad de
un témpano de hielo.
Lanzó una sonrisa desde el otro lado de
la barra. El carmín rojo de sus labios estaba perfecto, y el brillo de aquellos
ojos verdes buscaban la mirada del caballero del fondo del bar.
Cruzó las piernas dejando entre ver que
bajo aquel vestido de color granate, nada guardaba lo que en su día fue un gran
e inocente tesoro.
Bordeaba la el vaso con el dedo que
decorado por una gran sortija, chupaba para sentir el sabor dulce de aquella
copa.
Al otro lado, el caballero que se
escondía bajo aquella barba de tres días, parecía tener todo lo que ella siempre
quiso.
Vestía elegante de pies a cabeza, el Rolex
que marcaba la hora concentró todas mis atenciones.
Se acercó sigilosamente, extendió un
billete dejando de bote lo que sobraba, y tomó mi mano con cuidado y mucha
ternura.
Ignoraba que había dado con una mujer que
le daría los “palos” que tenía reservados.
Tomé las riendas de la situación, y traté
de dejar al caballero con las ganas locas de probar cada centímetro de mi piel;
palpé y mordí todo lo que se escondía bajo aquella ropa cara.
Sus manos se deslizaban por mi espalda, y
cada roce por aquel cuerpo desnudo, iba lleno de una pasión y dulzura que nunca
había conocido.
Se entregaba a cada segundo, pero la
bandolera que se escondía en la mirada pícara de mis ojos verdosos, solo se
atrevió a dejar al que por fin podría ser su grato caballero, desolado en
aquella habitación, con el carmín de mis labios por su cintura y el olor de mi
perfume por todo su cuerpo.
EL RINCON DE PENSAMIENTOS
10-10-2012
sábado, 6 de octubre de 2012
"Recuerdo entre burbujas"
Solo el roce las burbujas en mis piernas,
excitaba todos los sentidos de aquel cuerpo lleno de inseguridades.
A lo lejos, el muchacho que cada día
bordeaba el jacuzzi sin meterse dentro, y hacía largos y largos en aquellas piscinas
de agua helada.
Hoy, era diferente, nuestras miradas
parecían buscarse en medio de aquel rebumbio de gente, y la timidez del joven
creaban aún más desconfianza en mi.
No me atreví a mediar palabra alguna;
pero ninguno esquivaba las miradas. Se acercaba, esta vez no iría a su ruta
habitual, quería después de mucho tiempo, probar el revoloteo de aquellas
burbujas en sus pecas, y quien sabe si quizás, sentir bajo tanta alteración las
piernas de alguien que hacía mucho tiempo quería tener en esa situación.
Despacio, muy despacio introdujo sus
piernas, el agua era tibia, pero el nerviosismo por la situación podían
incomodar, o al menos parecerlo.
Las palabras seguían sin abundar, y solo
una sonrisa bastó para decirle que a mi, no me incomodaba su presencia.
Era curioso, en su mirada quería que se
percibiese cierta distancia, cuando el mas que nadie sabía quien era.
Fui a estirar mi piernas, cuando rocé la
rodilla de aquel ser con mirada desafiante. Noté como se acercó y más allá de
alejarme, deslicé mi cuerpo a su lado.
Estaba sumergida de hombros para abajo, y
la pícara mano que termina en mi brazo se perdió por su bañador…
Se notaba la atracción sexual que llevaba
acumulada, y aún no podía comprender que jugar al despiste conmigo no le
llevaría a más que a perder tal vez su valioso tiempo.
Tras sentir aquel bulto de dimensiones
prolongadas, en su cara una leve sonrisa dejo entre ver que no estaba haciendo
nada mal aquello de mimar a su miembro.
Probablemente creyendo que le iba a
rechazar, su mano intentaba acariciar lo oculto tras mi biquini, pero aquellos
dedos no pasaban más allá de mi vientre.
Con furia y derrochando la poca seguridad
que desprendía tomé de su mano para llevarla a cada recoveco que las burbujas no invadían.
Al son que retumbaban sus manos en mis
nalgas, las burbujas revoloteaban por mi espalda, y yo, pícara y para no perder
costumbres provocaba sentada en el regazo de aquel hombre fornido.
Sus labios no paraban de besar mi cuello
y aquella dentadura perfecta se perdía entre mis pechos dejando las marcas de
un momento de lujuria en un lugar prohibido.
Desgarraba su espalda cada vez que sentía
el roce de aquel bulto que tanto acaricié, dentro de mi; me volvía loca el
placer que después de tantas miradas, me daba aquel salvaje bajo las aguas.
Una y otra vez, sentía cada milímetro de
su piel, era pura tensión, el sabor de su cuerpo y la sensación de deseo eran
superiores a todo lo que pudiera imaginar.
Después de muchas, muchas sensaciones
bajo aquellas burbujas, una sonrisa dibujó mi rostro que no se había inmutado
en ningún momento a decir si quiera palabra alguna.
Mordí lentamente sus labios, mientras
clavé la mirada en sus ojos; y como si nada hubiera pasado, salí de aquel
placentero jacuzzi, donde quizás el recuerdo de lo que pudo haber sido llegó
tarde, o simplemente, el deseo, nos jugó una “mala” pasada.
EL RINCON DE PENSAMIENTOS
06-12-2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
"Bajo las sábanas..."
“Bajo las sábanas…”
Se deslizaban llegando al final de mi
espalda. Las yemas de aquellos dedos recorrían tímidamente mi nuca y se perdían
por los laterales de mi espalda causando un furor y ansia que me hacía
estremecer con tan solo el roce de sus uñas.
La palma de su mano cubría mi nalga que
se escondía bajo una pieza fina de lencería. Acariciaba con dulzura aquella
parte de mi, que poco a poco iba descubriéndose ante los encantos del joven.
Aquella cara; la mirada perdida y la
sonrisa de placer…Ni me acordaba de ella.
Sintió mis pechos; aquellas grandes
montañas que tanto había añorado en todo este tiempo, se las llevó a la boca en
tan solo unos segundos y besó como si de una gran delicatesen se tratara.
Sigilosa salí de aquella habitación de
paredes amarillentas y poca ventilación. El temor de despertar acurrucada en su
pecho y abrazada por sus brazos, me hacía temblar, y no de placer precisamente.
Quizás debí besar al menos sus labios
para sentir en ellos el sabor de mi cuerpo; pero ni una caricia por encima de
su cabeza me atreví a dar antes de marchar.
Arropado por las sábanas húmedas de una
noche de lujuria, quedó el cuerpo de aquel que tanto daño hacía a mi corazón,
pero tanta locura entregaba a mi cuerpo…Y tal vez, de la misma forma que él
hubiera reaccionado si hubiese despertado primero, le dejé solitario entre el
calor de una pasión; mientras mis huellas se perdían por aquel pasillo del
viejo hostal.
EL RINCON DE PENSAMIENTOS
01-10-2012 // 03-10-2012
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