¿Dónde se
encontraba su sonrisa?
Entre mis
piernas.Y tan sonriente como aquel día mientras indirectamente nos acercábamos bajo una farola para rememorar encuentros premeditados en noches de frío, llegaba él.
Parecía un personaje de película americana, tan simpaticón y con sus brazos de un lado para otra y una mirada perdida entre mi escueto escote que a penas se dejaba ver por mi sudadera.
Bajo la tenue luz de una farola, sentía un cosquilleo por mis piernas, tan solo era un primer contacto con ese bandido que me hacía gemir de placer cada noche a pesar de la distancia, era el primer roce real con aquel caballero que cada noche penetraba mi alma bajo las finas sábanas.
Y entonces, mi picardía salió. Sonriente y llena de payasadas, trataba de quitar hierro a una tensión sexual que cada día se iría saciando con las locuras bajo el portal.
¿Dónde se
encontraba su sonrisa?
Iba llegando
a mis muslos, bajaba por aquellas caderas llenas de curvas al son de las
melodía que tanta sensualidad había invadido nuestra piel una semana antes.Y no puedo dejar de contraer mis piernas y consigo la pelvis cuando siento como aquellos labios carnosos y una pequeña barba de tres días rozaban mi clítoris como si fuera la última fruta del universo; saboreando mis ingles y cada parte de sexo como un Adán deseoso por la famosa manzana que le llevó al pecado eterno, y envolviéndole en el dichoso “pecado” de desearme cada días más, y convirtiéndome en una droga cara por el tiempo…Tiempo que derrocha bajo mis faldas, a pesar de que es de lo que tanto carece.
¿Dónde se
encontraba su sonrisa?
En su cara,
era preciosa, pícara, tierna… Una sonrisa que escondía tantas cosas que pasaban
por mi mente y por miedo a estropear el momento callé.Y jugar. Jugar con sus testículos mientras mis labios se acercan sigilosamente a su miembro; sintiendo el calor que minutos antes mi trasero le había transmitido en su sexo.
Unas pequeñas mordidas para despertar aquella juguetona que solo con verme había que temer, pues trataba de adentrarse en cualquier lugar profundo que encontrara a su paso.
¿Dónde se
encontraba su sonrisa?
Quisiera yo
saber. ¿Dónde se encuentra tu sonrisa, cariño?...¿Dónde se encuentra?...Podrías
sonreír todos los días de tu vida, a pesar de las tantas de cal y de arena que
de un lado a otro nos regalamos…Pero siempre es ricamente erótico, sentir su sonrisa entre mis piernas…

No hay comentarios:
Publicar un comentario