El Rincón de Pensamientos, es un lugar donde dejamos volar nuestra imaginación...No existen barreras para soñar, opinar y disfrutar...
domingo, 21 de abril de 2013
"Juego Perverso"
Yo le amaba.
Le amaba y quería tanto que muchas veces sentía celos de cualquier mirada que se percatara de esa sonrisa que desvanecía cada parte de mis piernas cada vez que sus labios descubrían mi mundo.
Yo le amaba.
Y aún así, parece que no fue suficiente; y solo mi cuerpo al desnudo sentía unas manos que no eran las suyas, un olor que no traspasaba mis poros, y un placer que me transportaba a un mundo de lujuria y perversión.
Yo le amaba; y tras tanto desconfiar en que sus besos podían invadir nuevas conquistas, fui yo quien se dejó conquistar, por las habilidades de aquel hombre.
Y todo comenzó, como supongo que comienzas estos escarceos, estos "pecados" para algunos y caer en la bendita tentación para muchos otros; tomando el típico café hirviendo en pleno día de verano.
Y mi lengua buscaba su mirada, lamiendo sutilmente el borde de mi labio para no dejar huella del café, aunque en este, se perdió el carmín color teja que daba un toque más vivo a mi cara algo blanca.
Y aunque en mi pensamiento estaba mi gran amor, aquel hombre que tanto había amado; dejé que mi instinto de mujer saliera; y la fiera que llevaba dentro dejara que por una noche y solo una noche, hicieran con ella todo lo que quisieran.
El café, pasó a una dulce caricia por debajo de la mesa, y en menos de un segundo, mi cuerpo respondió como era de esperar, excitandose hasta el centímetro más escondido de mi.
Y no era una mujer desesperada, y siempre a parte del amor de mi eterno hombre, tuve en casa los placeres sexuales que cualquiera puede desear; pero caer en la tentación es tan suculento y excitante que ciega tu corazón y solo te hace reaccionar con la gran riqueza que tenemos entre las piernas.
Ató mis manos al cabecero de su cama, y vendó mis ojos con una cinta de razo negra. Un toque de música, y su lengua lamiendo mis piernas, sintiendo el calor sediento de su boca, subiendo por mis rodillas...
No podía parar ni un instante, mis piernas bailaban de un lado a otro, y era irresistible querer más.
Y llegó, llegó hasta mi ombligo, saltándose ese punto donde seguramente hubiera rematado la faena; pero dio un toque más especial, y siguió lamiendo mi vientre, con aquella barbita de tres días que comenzaba a cosquillear mis pezones, y sus manos, no tan grandes, apretaban mis nalgas, fuertemente y agradeciendo ese momento que tanto habíamos esperado.
Y, aunque yo le amaba, sabía que durante ese café, terminaría viviendo las perversiones que tanto habiamos imaginado...Y aunque le sigo queriendo con todo mi alma, y haciéndole la persona más feliz del mundo, la tentación era más suculenta, con el sabor del café.
EL RINCON DE PENSAMIENTOS 21-4-2013
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